Créditos: ESA/AOES Medialab
Hoy 15 de septiembre Europa puso en órbita dos nuevos satélites para observar la Tierra, FLEX y Copernicus Sentinel-3C, lanzados a bordo de un cohete Vega-C desde la Guayana Francesa. Primero fue desplegado Sentinel-3C y, una hora después, el satélite FLEX fue colocado en su órbita. La Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó posteriormente que recibió señales de ambos satélites.
La misión de estos satélites es obtener nuevos datos sobre el estado del planeta, así como estudiar fenómenos relacionados con la vegetación, los océanos, el hielo, la atmósfera y la superficie terrestre.
¿Qué estudiará el satélite FLEX?
El satélite FLEX pertenece a la ESA y su objetivo principal será estudiar la fotosíntesis de las plantas desde el espacio, ya que esto permite conocer la salud de la vegetación en grandes áreas y detectar cambios causados por sequías, temperaturas extremas o falta de agua, problemas que han ido afectando en mayor medida al planeta Tierra.
Para hacerlo, FLEX cuenta con un instrumento capaz de detectar una débil fluorescencia que las plantas emiten durante la fotosíntesis y que no puede observarse a simple vista.
¿Qué estudiará el Sentinel-3C?
Por otro lado, el satélite Sentinel-3C se incorporará a la misión Copernicus Sentinel-3, en donde recopilará información sobre los océanos, la superficie terrestre, el hielo y la atmósfera. Estos datos contribuirán a estudiar procesos ambientales a gran escala, así como proporcionar información para sistemas de observación y pronósticos oceánicos y meteorológicos.

Una misión crucial para estudiar los cambios del planeta Tierra
Con estos dos satélites, Europa amplía sus capacidades para observar la Tierra desde el espacio así como datos no limitados a este continente, sino que sirven para comprender cambios ambientales que afectan al planeta entero. La información recopilada podrá ser utilizada por científicos y otras instituciones para comprender mejor el funcionamiento del planeta y sus transformaciones.

