El 2 de septiembre se realizó el nombramiento de Ilva Myrian Hoyos como nueva ministra de Educación Nacional. Se posicionará el 7 de septiembre, luego de que Viviane Morales renunciara al cargo tras aproximadamente 28 días ejerciéndolo. Morales justificó su renuncia con una situación familiar inesperada, de la que no se sabe detalle.
Educación de la nueva ministra.
Hoyos es abogada egresada de la Universidad del Rosario, institución en la que también obtuvo un doctorado en Jurisprudencia. Realizó un doctorado en derecho en la Universidad de Navarra, España. Además, de estudios complementarios en Derechos Humanos en la Universidad Complutense de Madrid, España, y el Instituto interamericano de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica.
Experiencia en educación.
En la universidad de la Sabana, lideró el centro de investigación jurídica de la institución. Fue decana de la facultad de Derecho y asumió la dirección del instituto de humanidades. También coordinó los grupos de investigación Razonamiento constitucional y Fundamentos del Derecho.
Ejerció la docencia en la Universidad del Rosario, Universidad la Gran Colombia, Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), Universidad de los Andes, Universidad de Santo Tomás y Universidad Externado de Colombia.
En el exterior, fue docente invitada en la Universidad de Salamanca, Universidad de Zaragoza y Universidad de Navarra, España; la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Instituto tecnológico y de Estudio Superiores de Monterrey, México.
Experiencia en sector público.
Su primer cargo en el sector público fue el de Asistente de la Viceprocuraduría General de la Nación. Bajo la administración de Alejandro Ordoñez, se desempeñó como procuradora delegada para la Defensa de la infancia, la Adolescencia y la Familia desde 2009 hasta 2016, siete años en total. Fungió como Conjuez de Estado, apoyando la deliberación de casos específicos que tratan procesos sobre actos administrativos.
Hoyos ha tenido varias posturas y acciones polémicas a lo largo de los años, provocando asperezas contra comunidades y colectivos.
Aborto.
En 2010, envió un comunicado a la superintendencia de salud que buscaba modificar la circular 058 de 2009, por la cual la procuraduría debía eliminar las barreras de acceso a la interrupción del embarazo bajo tres primera causales despenalizadas.
La corte ordenó a Hoyos ratificarse, reconocer las obligaciones de la superintendencia para el acceso a la interrupción del embarazo y revocar la solicitud de modificación.
En 2011, radicó una denuncia contra los magistrados de la corte constitucional Humberto Sierra Porto y Luis Ernesto Vargas, bajo la acusación de que no habían puesto antes las autoridades un caso de interrupción de embarazo que el tribunal amparó. La denuncia se estancó y no terminó en una investigación formal.
En 2012, impulsó un intento de bloqueo a la distribución en el mercado de la pastilla del día después, debido a que la consideraba un método abortivo. La iniciativa fracasó debido a que carecía de sustento científico.
Comunidad LGBTIQ.
En 2011, pidió investigar las adopciones de infantes por solo un individuo, por sospechas de que las parejas homosexuales usaban esta figura para lograr acceder a la adopción. La investigación no arrojó ninguna confirmación de la acusación, y se cerró finalmente en 2015, año en el que se aprobó la adopción homoparental.
En 2013, realizó cabildo contra la iniciativa que buscaba legalizar el matrimonio igualitario, bajo la protección del entonces procurador Alejandro Ordoñez.
Durante los acuerdos de paz en 2016, se posicionó en contra de los enfoques de género, al acusarlos de camuflar la denominada “ideología de género” en el proceso de paz.

