Fue imputado John Edison Chalá Torrejano, alias Victor Chalá, Cabecilla del frente 36 de las disidencias de las FARC, por el secuestro y homicidio del periodista antioqueño Mateo Pérez Rueda, desaparecido el 5 de mayo y encontrado muerto el 8 del mismo mes, en el municipio de Briceño, Antioquia.
Reconstrucción del delito.
Según la investigación, la víctima se encontraba movilizándose en motocicleta y se dirigía a cumplir con las labores de su trabajo. Durante el trayecto, fue interceptado por un grupo armado bajo las órdenes de alias Chalá.
Después de ser capturado, fue llevado al centro educativo de un caserío del sector. Mismo recinto al que también habría llegado alias Victor Chala. El periodista fue intimidado para justificar su presencia en el lugar e informar sobre las actividades iba a desarrollar en el sector.
Durante el interrogatorio, le fue arrebatado su teléfono celular en el que el grupo habría encontrado conversaciones con un integrante del Ejército Nacional, lo que provocó que fuera señalado como colaborador de la Fuerza Pública.
La evidencia hallada durante la investigación indica que la víctima fue torturada. El victimario le habría disparado con el objetivo de conseguir que el comunicador entregará información. Debido a que este se negó, Chalá ordenó a los integrantes bajo su mando asesinarlo y, finalmente, cavar una fosa para ocultar el cuerpo.
Pérez fue encontrado por una misión humanitaria del comité internacional de la cruz roja (CICR) y la Defensoría del Pueblo el 8 de mayo de 2026. Los documentos personales y el teléfono celular no fueron encontrados.
Alias Victor Chala.
Edison Chalá Torrejano, uno de los cabecillas principales del Frente 36 de la disidencia de las FARC, fue capturado en junio de 2026 en Flandes, Tolima, por la Policía Nacional. El fugitivo se encontraba huyendo de Antioquia para evadir las autoridades. Tras su captura, se le dictó medida de aseguramiento en un centro carcelario.
Se le fueron imputados los delitos de secuestro, tortura, desaparición forzada y homicidio, todos los cargos agravados. También los crímenes de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Chalá no aceptó ninguna de las acusaciones.

