Créditos: Alcaldía de Bogotá
El sábado 5 de septiembre de 2026 la Fiscalía General de la Nación judicializó a un hombre y una mujer señalados de hacerse pasar por presuntos profesionales medicos y realizar procedimientos estéticos invasivos a más de 200 personas en Bogotá.
Los procesados fueron identificados como Esteban Felipe Henao y Ruth Verónica Lengua Jaramillo, y, según la investigación, ninguno contaba con títulos de médicos o cirujanos. Habrían utilizado diplomas falsos, diferentes inmuebles para hacerlos pasar como centros médicos legalmente habilitados y ofrecer servicios médicos a través de redes sociales.
Entre las intervenciones que presuntamente realizaban se encuentran liposucciones, lipólisis láser, transferencias de grasa, aumento de glúteos, lipopapadas, marcaciones abdominales y rinoplastias. Aunque los lugares contaban con camillas, auxiliares y otros elementos que daban apariencia de ser establecimientos médicos, la Fiscalía encontró que los procedimientos se realizaban sin condiciones adecuadas de asepsia, sin valoración por anestesiólogos certificados y sin historias clínicas.

Así mismo, se documentó situaciones especialmente graves en donde algunas víctimas habrían despertado durante las intervenciones y, al manifestar dolor, los señalados presuntamente les cubrían la boca o las sujetaban para impedir que gritaran. Estos testimonios hacen parte de los elementos recopilados por las autoridades durante la investigación.
Las autoridades establecieron que los procesados habrían recibido más de 568 millones de pesos por los procedimientos. Esta cifra corresponde a los pagos realizados por 59 personas que han sido identificadas dentro de la investigación, aunque el número de posibles afectados sería superior a 200.
Los acusados fueron capturados por funcionarios del CTI, con apoyo del Gaula Militar, en un inmueble ubicado en la localidad de Usaquén. En el proceso fueron incautados los diplomas que presuntamente utilizaban para acreditar su condición profesional, además de dinero en efectivo y elementos relacionados con los procedimientos estéticos. La Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir, estafa en modalidad de masa, falsedad material en documento público y fraude procesal, a los cuales los acusados aceptaron los cargos.
El caso vuelve a poner la atención sobre los riesgos de acceder a procedimientos estéticos ofrecidos a través de redes sociales y en establecimientos que no cuentan con las condiciones necesarias para prestar servicios de salud. Las autoridades recomiendan verificar tanto las credenciales del profesional como la habilitación del establecimiento antes de someterse a cualquier procedimiento invasivo.

