Créditos: Fundación Herencia de Timbiquí
La fundación Herencia de Timbiquí acompaña a cinco comunidades afectadas por el sismo del 10 de agosto. Su labor incluye la entrega de alimentos, ayudas humanitarias y materiales para recuperar viviendas e instituciones educativas.
Han pasado dos meses desde el terremoto que sacudió el país entero y, sobre todo, presentó graves afectaciones en el occidente. En medio de las dificultades que dejó la emergencia, la Fundación Herencia de Timbiquí ha continuado su labor de apoyar a las familias damnificadas y contribuir a la recuperación de sus hogares y espacios educativos.
La iniciativa, reportada por El País el 10 de octubre de 2026, acompaña a cinco comunidades afectadas por el sismo: Santa María de Pángala, Munguidó, Los Perea, Taparalito y Cabeceras, en zonas rurales de los departamentos del Valle del Cauca y Chocó. De acuerdo con el informe, las afectaciones registradas en estos territorios comprenden más de 236 viviendas y cuatro instituciones educativas, con al menos 727 personas y 763 estudiantes impactados.
Materiales de construcción y ayuda humanitaria para las familias
La Fundación Herencia de Timbiquí ha marcado la diferencia con su respuesta a las afectaciones, ya que no solo ha entregado alimentos y productos de primera necesidad, sino que también ha movilizado materiales de construcción para que las familias puedan participar directamente en la recuperación de sus viviendas y de los espacios comunitarios afectados.
Entre los territorios priorizados se encuentra Santa María de Pángala, donde la fundación llevó cemento, varillas y otros insumos destinados a iniciar la reconstrucción de dos aulas escolares.
En palabras de Jady Ferney Loango, director ejecutivo de la fundación:
“Llevamos ayuda humanitaria, les llevamos colchones, les llevamos alimentación, les llevamos víveres, pero también llevamos algo que es clave para nosotros y fueron los materiales para iniciar la construcción, en este caso de la Institución Educativa de Santa María de Pángala, 2 aulas escolares. Llevamos más de 300 bultos de cemento, varillas, faroles y llevamos todos aquellos materiales que sirven para iniciar la construcción. Eso fue clave porque nos comprometimos y la comunidad lo estaba esperando.”
En algunas comunidades, las dificultades para acceder a las instituciones educativas damnificadas han obligado a recurrir a clases virtuales, sin embargo, esta alternativa no reemplaza completamente la experiencia de compartir con los compañeros y recibir acompañamiento presencial de los docentes.
El rector de la Institución Educativa San Pedro Claver de Cabeceras, Elmer Posso, destacó la importancia de que la fundación regrese al territorio y acompañe las acciones de reconstrucción. Por lo tanto, para las comunidades es esencial recuperar las aulas, ya que permite reestablecer las rutinas escolares y ofrecer a los estudiantes un entorno donde puedan continuar su formación.
Las distancias dificultan la llegada de las ayudas al Pacífico
La reconstrucción del litoral Pacífico presenta desafíos adicionales debido a las condiciones geográficas, las distancias entre las comunidades y la dependencia del transporte fluvial para movilizar personas y materiales. Esto hace que el traslado de cemento, herramientas, alimentos y otros suministros requiera una logística especial.
Siendo así, ahora el desafío es mantener la atención y sumar nuevos apoyos para que los materiales y las ayudas lleguen a quienes los necesitan y así puedan reconstruir sus proyectos de vida.

