El fraude digital afecta cada vez a más colombianos y representa un riesgo para sus datos y dinero. La prevención y la reacción rápida son claves para evitar mayores pérdidas.
El fraude digital se ha convertido en una amenaza cada vez más presente para los población alrededor del mundo, incluyendo a los colombianos. Las estafas se dan por diferentes medios, sea a través de mensajes, llamadas, correos electrónicos o plataformas falsas que buscan obtener información personal y financiera, poniendo así en riesgo dinero y datos de millones de usuarios.
Esta modalidad ha tomado fuerza no solo por el auge del uso digital en la vida cotidiana de la mayor parte de la población, sino también por el incremento de cambios de formas tradicionales de pago a las digitales. Según estudios, entre el 60% y 90% de la población en Latinoamérica hace uso frecuente de alguna billetera digital, y, en el caso de Colombia, esto incluye Nequi, Bre-B, PSE, entre otras.
Become Digital, empresa colombiana de tecnología especializada en identidad digital, verificación de identidad y prevención del fraude, encuestó a 12.730 usuarios digitales en 18 países de Latinoamérica, y el 26% afirma haber perdido dinero por engaño cibernético. Así mismo, en un informe presenta que en Latinoamérica el fraude alcanza el 41% de la población adulta, con una pérdida por consumidor de alrededor de USD $1.973, lo cual equivaldría a COP $6.067.774.
En el caso de Colombia, se estima que se presentan 94 ciberataques por segundo y 63 casos de robo de identidad por día. Según un informe de TransUnion, empresa multinacional de información y análisis de datos, la vulnerabilidad más alta es en las etapas de creación de cuenta e inicio de sesión en plataformas digitales.

Para reducir el riesgo de fraude digital y evitarlo, las principales recomendaciones son: no abrir enlaces sospechosos, bien sea en WhatsApp, Messenger o SMS, no compartir contraseñas, códigos o datos bancarios, y utilizar contraseñas seguras. Así como el uso de autenticación de dos factores, es decir, dos formas distintas de comprobación al iniciar sesión en una plataforma, por ejemplo, además de la contraseña, para mayor seguridad un código enviado por SMS, una aplicación de autenticación o una huella digital.
En el caso de haber sido víctima de fraude digital, lo principal es actuar rápidamente, por lo que se aconseja contactar al banco para bloquear la cuenta afectada y reportar las operaciones inusuales. De igual manera cambiar contraseñas y conservar las evidencias del fraude. Para una mayor medida, se puede denunciar el caso ante la Fiscalía General de la Nación o la Policía Nacional.
En un entorno regido cada vez más por lo digital, prevenir el fraude no solo depende de las herramientas de seguridad de las plataformas, sino de los hábitos de los usuarios, por lo cual es importante mantenerse alerta y actuar oportunamente ante cualquier señal de riesgo.

