NIÑOS DEL SECTOR DISFRUTANDO DE SU NUEVO PARQUE DESPUES DE 10 AÑOS
Después de 10 años, niños de Villa Mercedes Segundo Sector estrenan parque infantil gracias a la gestión de la JAC
El parque infantil Villa Mercedes hoy es una realidad para la comunidad después de más de diez años de espera. Gracias a la gestión de la presidenta de la Junta de Acción Comunal, Marisela Morales, y al trabajo conjunto de líderes sociales y vecinos, los niños del sector cuentan ahora con un espacio digno para la recreación.
Un trabajo articulado entre líderes y comunidad
La iniciativa fue posible gracias al trabajo conjunto de varios actores sociales y políticos que se sumaron a esta causa comunitaria.
Entre quienes respaldaron este proceso se destaca la líder social Guisella Castro, así como los concejales Danny Caicedo y Hernán Soto, quienes acompañaron la gestión que permitió avanzar en este proyecto.
También se resalta el apoyo de la candidata al Senado, la doctora Olga Lucía Velásquez, así como el respaldo de la empresa Rotor, que contribuyó para que este espacio recreativo fuera una realidad.
La comunidad también puso su granito de arena
Uno de los aspectos más importantes de esta obra fue la participación activa de los propios habitantes del sector, quienes aportaron mano de obra, tiempo y colaboración para sacar adelante el proyecto.
Dentro de la comunidad se destacan nombres como William Sáenz, Alexandra Uribe y Lucero Alfonso, entre otros vecinos que se sumaron con su trabajo y compromiso para construir este espacio destinado a la recreación de los niños.
Este esfuerzo colectivo demuestra que cuando la comunidad se une y trabaja con un propósito común, es posible alcanzar grandes logros.
Liderazgo que se refleja en las sonrisas de los niños
Para muchos líderes comunales, ejercer la presidencia de una Junta de Acción Comunal no significa recibir un salario económico. Sin embargo, la mayor recompensa está en ver los resultados del trabajo comunitario.
Hoy, el parque infantil de Villa Mercedes Segundo Sector se convierte en símbolo de esperanza y progreso para el barrio, y también en un recordatorio de que el liderazgo, la unión y el amor por la comunidad pueden transformar los territorios.
Aunque aún quedan muchos retos y necesidades por atender, esta obra demuestra que cuando hay voluntad y compromiso, el progreso sí es posible.
Y es que, como lo dicen muchos líderes comunales, el verdadero salario de quienes trabajan por su barrio se refleja en la alegría y las sonrisas de los niños que hoy disfrutan de este nuevo espacio.

